Es curiosa la capacidad de determinados
sucesos para modificar los hábitos de conducta y, las competencias
digitales de determinados colectivos. Se me hace raro comprobar que el
efecto de unos brutales recortes hace más por la digitalización docente
que miles y miles de ordenadores, y cientos y cientos de horas de
formación.
Sorprende la alarmante explosión de las
redes sociales entre mis compañeros. Miles de cuentas de Facebook que
sacan humo, ingentes cuentas creadas de Twitter, Google + y otras redes
alternativas. Foros echando humo, correos electrónicos enviados
masivamente… Y, todo ello, sin más formación que la propia. Necesidad de
saber, distribuir y colaborar. Tres grandes objetivos que nos otorgan
las redes sociales.
Siempre se ha dicho que las redes
sociales eran algo pequeño, usado de forma masiva por parte de la
sociedad para cubrir “necesidades sociales” que, en el mundo actual,
impersonal y con habilidades sociales más reducidas de lo que se
debería. Saltó la mecha. Se descubrió en nuestro país que también
servían para informar. Para convocar. Para realizar actos físicos y
proclamar consignas. Grandes megáfonos en los que todo el mundo puede
hablar. Pasó el 15M (intemporal pero de auge mediático concreto),
siguieron otras muchas movilizaciones no tan mediáticas pero masivas
para los sectores que las convocaron, etc.
Ahora son muchos los docentes que miran
su muro de Facebook a diario. Comentan en otros muros. Se organizan. Se
movilizan. Gritan consignas. Deciden eslóganes. Ha cambiado su uso. De
uso personal ha pasado a uso de lucha. De batalla contra el sistema que
tiene copados los medios tradicionales de difusión.
No son sólo las redes sociales. Son los
blogs, las bitácoras de docentes en mi caso. Docentes sin poder político
pero con mucho poder mediático. Les da miedo. Tienen que silenciarlo.
Leyes Sinde y SOPA encubriendo la necesidad de limitar la libertad de
expresión con la piratería. Quieren silenciarnos. El modelo de lucha ha
cambiado. Ellos lo saben. Nos llegan noticias de Islandia. Ellos las
tapan. Sabemos que han encarcelado a políticos y banqueros. Eso se
omite. Contraponen programación basura y telediarios de noticias
maquilladas a la realidad. Pocos medios tradicionales quedan en manos
independientes.
Y, ¿qué decir de Twitter? El pajarito de
los 140 caracteres. Suficiente para movilizar, para gritar consignas,
para decidir otro tipo de actuaciones. Libre, sin censura, sin control.
Políticos que están en Twitter sólo para temas electorales y después
desaparecen. Bases de los partidos movilizándose contra el propio
partido que ni los escucha. Se lucha contra la casta, se habla de lo que
no se quiere escuchar en los despachos. Cuentas que crecen de
seguidores. Personas que con sus tuits hacen mucho más que las asambleas
analógicas. Es duro reconocerlo por quien no quiere, pero se hace
imprescindible. La sociedad lee, se moviliza y actúa al margen de las
instituciones (políticas o sindicales). Es un estado de lucha
permanente, horizontal y necesario.
No las pueden callar y quieren. Las
desprecian y ellas se ríen. Hay elecciones cada cuatro años, pero las
redes sociales están un día tras otro allí las veinticuatro horas. ¿Son
las redes sociales el futuro de la expresión popular?
Se crean interlocutores (válidos o no).
Si sirven se mantienen. Si no sirven, la red les defenestra. Esas son
las reivindicaciones de la sociedad. Esa es la voz. Esa es la lucha. Las
redes sociales no son la panacea ni han de ser usadas en exclusividad,
pero ayudan.
Fuente: http://www.xarxatic.com/el-nuevo-modelo-de-lucha-pasa-por-las-redes-sociales/


Este contenido es uno de los tantos que nos sugirieron en el Postitulo en TIC y educacón que habla a las claras del alcance que tienen las redes sociales y de aqi su importancia en el ámbito escolar. Hoy día, la mayoría tiene una netbook y quen no la tenga seguramente se encuentra próximo a ser "dueño" de una (en nuestro conexto) entonces, podemos ver la importancia y cómo con ellas podemos llegar muchos lugares y personas.
ResponderEliminar